Una expresiva acuarela original que representa a un hombre viendo tranquilamente la televisión mientras, fuera de su ventana, se produce una dramática explosión nuclear. Realizada con delicadas líneas de tinta, atmosféricas pinceladas de acuarela y sutiles contrastes tonales, la composición ofrece una poderosa reflexión satírica sobre la indiferencia humana, los medios de comunicación y la amenaza nuclear de la época de la Guerra Fría.